YO TE ENSEÑO A MIRARTE COMO YO TE MIRO
¿Por qué te fijas en lo malo que hacen otros, y no te das cuenta de las muchas cosas malas que haces tú? Es como si te fijaras que en el ojo del otro hay una basurita, y no te dieras cuenta de que en tu ojo hay una rama. ¿Cómo te atreves a decirle a otro: “Déjame sacarte la basurita que tienes en el ojo”, si en tu ojo tienes una rama? ¡Hipócrita! Primero saca la rama que tienes en tu ojo, y así podrás ver bien para sacar la basurita que está en el ojo del otro. — Mateo 7:3-5
CUANDO TUS PLANES parecen naufragar por el carácter de quienes te rodean, piensa que también tus propios defectos han sido tropiezo para otros. Tú ves las fallas de quienes comparten contigo el hogar, el trabajo o la iglesia; pero rara vez ves la tuya. YO, en cambio, veo todo el cuadro completo: veo sus defectos, pero también los tuyos.
Quiero que entiendas que no basta con decir vagamente: “Sé que tengo mis errores”. Tú tienes un defecto profundo en tu carácter, algo que ha causado dolor y desánimo en otros, así como los defectos de ellos lo han causado en ti. Lo difícil es que muchas veces no te das cuenta, aunque otros lo han intentado mostrarte. Por eso te pido humildad para reconocer que no siempre ves con claridad quién eres en realidad.
Tú dices: “Me enojé anoche”, pero no admites que la ira es una marca constante en ti. O dices: “Bebí demasiado el sábado”, cuando otros saben que eso es parte de tu caminar. Así ves una parte mínima de lo que en realidad es tu corazón. YO, en cambio, lo veo por completo.
Sin embargo, aquí está la diferencia: YO sigo amando a pesar de esos defectos. YO no abandono. Vivo más cerca de ti de lo que imaginas; estoy dentro y fuera de ti al mismo tiempo. Cada pensamiento orgulloso, cada envidia, cada desprecio que se levanta en tu interior hiere mi corazón más de lo que tú puedes imaginar. Y, aun así, permanezco contigo.
No pienses que reconocer tus faltas es algo morboso. Morboso es cuando disfrutas pensando en las de otros. YO quiero que veas tu necesidad de gracia, porque solo así podrás amar de verdad.
Por eso te llamo a imitarme en dos cosas: ama a los demás a pesar de sus defectos, y mírate a ti mismo con honestidad, sabiendo que eres de la misma condición. Cuando aprendas esto, crecerás en verdadera sabiduría y es necesario para que seas transformado a mi imagen. -.-
ROMANOS 3.23-24
“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.”
1 JUAN 1.8-9
“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
ROMANOS 12.9-10
“El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.”
COLOSENSES 3.12-13
“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”
1 PEDRO 4.8
“Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.”


