YO TE BENDIGO

YO TE BENDIGO | Una conversación con Jesús

Devocional • Diálogo

YO TE BENDIGO

Una conversación con Jesús

Una charla con Jesús Gracia, consuelo y una promesa eterna
😔

Señor, hay días en los que miro mi vida y me pregunto si realmente merezco todas las bendiciones que me has dado.

JESÚS

¿Y quién te dijo que mis bendiciones son recompensas por tus méritos?

😟

No lo sé, Señor. A veces siento que debería hacer más para merecer tu amor.

JESÚS

Mi amor no está en venta. No puedes comprarlo con tus buenas obras ni ganarlo con tus esfuerzos.

😢

Pero he cometido tantos errores. He fallado tantas veces que a veces me cuesta creer que todavía quieras bendecirme.

JESÚS

Lo sé. Conozco cada uno de tus pecados, incluso aquellos que nadie más conoce. Y aun así, entregué mi vida por ti.

🤔

Entonces, ¿no necesitas que primero me convierta en una persona mejor?

JESÚS

No vine a buscar a quienes se creen justos. Vine a llamar a pecadores al arrepentimiento y a darles una salvación que jamás podrían conseguir por sí mismos.

😥

Señor, he atravesado momentos muy difíciles. Hubo noches en las que lloré y pensé que me habías abandonado.

JESÚS

Recuerdo cada una de esas noches. Aunque no podías verme, nunca dejé de sostenerte.

😞

Pero si me amas tanto, ¿por qué permites que atraviese tantas dificultades?

JESÚS

Porque mi amor no significa que nunca tendrás aflicciones. Significa que, aun en medio de ellas, no dejaré de ser fiel a mis promesas.

😕

A veces, cuando todo me va bien, siento que me estás bendiciendo. Pero cuando las cosas salen mal, comienzo a dudar.

JESÚS

Entonces necesitas comprender algo: mi fidelidad no cambia cuando cambian tus circunstancias.

🥺

¿Quieres decir que también puedo estar bajo tu cuidado cuando me falta aquello que necesito?

JESÚS

Sí. No confundas mis bendiciones con las riquezas de este mundo. Puedes tener muchas cosas y estar lejos de Mí, o tener muy poco y poseer en Mí un tesoro eterno.

😯

Nunca lo había pensado así. Siempre te agradezco por lo que me das, pero pocas veces me detengo a pensar en lo que hiciste por mí.

JESÚS

Y eso es precisamente lo que no quiero que olvides.

🤨

¿Qué cosa, Señor?

JESÚS

Que mi mayor bendición no es lo que pongo en tus manos, sino lo que hice para salvar tu alma.

😮

¿Te refieres a la cruz?

JESÚS

Sí. Allí cargué con el pecado de los míos. Entregué mi vida para reconciliarte con el Padre y darte, por medio de la fe en Mí, el perdón y la vida eterna.

🥹

Entonces he pasado demasiado tiempo mirando tus regalos y demasiado poco tiempo mirándote a Ti.

JESÚS

Por eso te recuerdo que, cuando tu copa rebose, no pongas tu confianza en las bendiciones, sino en Mí, que soy su fuente.

😟

¿Y cuando mi copa parezca vacía?

JESÚS

Recuerda que mi gracia no se agota. Lo que hice por ti en la cruz permanece, aunque todo lo demás desaparezca.

🙂

Señor, ahora comprendo que tengo mucho más de lo que imaginaba.

JESÚS

Y todavía necesitas comprender algo más.

😊

Dímelo, Señor.

JESÚS

Antes de darte cualquier bendición, me entregué a Mí mismo por ti.

🥲

Entonces, Jesús, aunque un día llegara a perderlo todo, si te tengo a Ti, seguiría teniendo lo más importante.

JESÚS

Porque la mayor bendición que puedes recibir no es tenerlo todo en este mundo, sino pertenecerme a Mí por toda la eternidad.

Versículo principal

«Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando». Salmos 23:5 · RVR1960

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